Elegisteis que entraras tú al paritorio. Y hoy descubrís quién era la otra.
Viste a Carlos, el novio de tu mejor amiga, besando a otra. No le viste la cara. Se lo contaste, él lo negó y Laura te bloqueó.
Tres meses después, Laura se puso de parto. Carlos no aparecía. Y en una foto de la otra, Laura vio una pulsera que hizo ella: «Solo hice dos».
Entraste tú al paritorio. La niña nace a las 6:14. Laura llora, la abraza y lo primero que dice es: «¿Ha venido Marta? Quiero que la coja ella primero».
Marta. Su hermana pequeña. Cuando murió su madre, Laura hizo dos pulseras de luna: una para ella y otra para Marta.
Sales a buscarla. En la sala de espera están los dos. Carlos le coge la mano. Ella lleva la pulsera.
Era ella. La del beso. La de la foto.
Marta te ve y se levanta: «Por favor. Déjame coger a mi sobrina. Solo eso. Luego se lo digo yo».
¿Se lo dices a Laura o dejas que Marta coja a la niña?